El gobierno de la ciudad de Buenos Aires reabrió la Línea D del subte con 10 días de anticipación a lo planificado.
Se dio tras las obras de modernización que se llevaron adelante en el transporte que une Catedral con Congreso de Tucumán.
Entre los trabajos realizados se encuentra el reemplazo de 31 máquinas de cambio, y la instalación del sistema a bordo de las formaciones, se reemplazaron.
Esto impacta directamente en el sistema de señales, lo que mejora la frecuencia, seguridad y la eficiencia del servicio.
Cabe remarcar que la decisión política de realizar los trabajos durante enero y febrero se tomó debido a la disminución del 40% en la cantidad de pasajeros habituales.
Se estima que el nuevo sistema de señales que se implementó beneficiará directamente a los más de 200.000 pasajeros diarios.




