La vicepresidenta Cristina Kirchner brindó un discurso tras los disturbios generados en la puerta de su casa.
Lo hizo en un escenario improvisado en el centro del barrio porteño de Recoleta.
“Ha sido un largo día. Quiero decirles que aunque viviera mil años, nunca me va a alcanzar para agradecerles el amor, la solidaridad y la lealtad de todos ustedes”, afirmó.
Agregó: “Créanme que a esta altura de mi vida no hay nada más importante que eso”.
En su cuenta de Twitter escribió: “Yo solo les pido que no abandonemos nunca las convicciones y sobre todo ese indestructible amor a la Patria que nos une a todos y todas”.
Y cerró su mensaje diciendo: “Gracias, los quiero mucho”.




